sábado, 6 de marzo de 2010

El País que nos toca vivir

Aprovecho para citar unos versos del mío Cid que vendrían bien para esta época que nos toca vivir: “Hombres y mujeres salen a verlo, los burgaleses y burgalesas se asoman a las ventanas: todos afligidos y llorosos. De todas las bocas sale el mismo lamento: ¡Oh Dios, qué buen vasallo si tuviese buen Señor!”, aunque ahora habría que hablar de las grandes mujeres y hombres que sin tener grandes dirigentes han sido capaces de llegar a donde hemos llegado, personas que con humildad y trabajo han puesto sus granitos de arena, que con el valor de la amistad y la familia han sido capaces de ayudarse en estos momentos de incertidumbre y desconcierto.

Nos pidieron que esperáramos al trimestre siguiente, nos pidieron que llegáramos al año siguiente, nos pidieron que llegáramos a la Presidencia de Europa, nos han pedido tantas cosas………… ¿y ahora qué?, quieren que vivamos en un país de sueños, donde para unos la clase política es repudiada como causante de este mal, pendencieros de patio que les da miedo crecer por si dejan de ser importantes, aunque más bien son los acusicas del siglo XXI, en vez de proclamar el mea culpa, pero no de ser los únicos responsables, que no lo son, solo se les puede acusar de no acercarse al pueblo y que se les considere meros trabajadores de un puesto de ensueño, sino de decir que no saben hacer nada, porque muchos de ellos no tienen ni la cualificación ni las ganas para poder hacer algo, saben destruir al oponente, pero no cogerle de la mano y hacer creer a las personas que sirven y que son necesarios. Lo mismo podríamos hablar de sindicatos, monarquía, autonomías y un largo etc. de cargos y puestos que se han olvidado del pueblo, que viven de él, pero no para él.

Le echamos la culpa a Europa de que solo nos acordamos de ella para las subvenciones, que la idea de unidad no existe, pero sino somos capaces de explicárselo a nuestra gente como vamos a conseguir hacerlo.

¿Quieren salir de la crisis? Pues lo primero que deben hacer es conseguir que la gente les crea y que no piensen que son solo una mala pesadilla que algún día pasará.

Falta alguien o algo que lideré las movilizaciones, pero como este algo no llegue, será perdida de esfuerzo, sudor y sangre de todos nosotros.

Lo dicho, aprovechen las cualidades del pueblo y no lo sigan sangrando.

1 comentario:

  1. Genial, plas plas plas...

    Eso sí, cuando trabajen, entonces, en ese momento... que piensen si se puede trabajar más allá de los 65 años.

    ResponderEliminar